DERMATOLOGÍA PEDIÁTRICA: Dermatitis atópica.

¿Qué es?

Es una inflamación crónica de la piel que aparece en brotes que recurren.

La lesión típica es lo que se conoce como eccema que son zonas rojas de la piel que pican mucho, pueden estar brillantes y si llevan más tiempo o son más crónicas aparece descamación, como escamas, costra o incluso un aspecto de piel engrosada.

Los pacientes tienen la piel muy seca.

¿Por qué se produce?

Por muchas causas. Desde que existe una predisposición genética, a alteraciones en la barrera de la piel y otras alteraciones inmunológicas que condicionan una alteración de la barrera cutánea.

¿Se hereda?

Sí, tiene una base genética hereditaria. Es frecuente que aparezca en varios miembros de la familia y en gemelos.

¿Qué se afecta y cuándo?

En función de la edad las lesiones se localizan en unas regiones determinadas.

En el lactante generalmente las lesiones empiezan al segundo mes de vida. Comienzan con enrojecimiento de las mejillas y en ocasiones costras que se extiende al resto de la cara frente, pliegues de detrás las orejas, al cuero cabelludo, cuello, manos, abdomen. También puede aparecer en codos y rodillas.

En el preescolar y escolar pueden comenzar las lesiones en este momento o bien reanudarse los brotes que ya habían aparecido en el periodo de lactante. Se afectan generalmente los pliegues anteriores del brazo y detrás de las rodillas. También pueden afectarse caderas, muñecas, pliegues de las orejas, alrededor de la boca y labios, párpados, manos y dedos tanto de las manos como de los pies. Por el rascado importante de la piel puede producirse un engrosamiento de ésta. También pueden sobreinfectarse las lesiones por hongos, bacterias o virus.

En los adolescentes se producen lesiones papulosas y engrosamiento de la piel sobre una base de intensa sequedad. Las regiones que se afectan con más frecuencia son pliegues anteriores de codos y detrás de rodillas, inguinales, espalda, dorso de manos, pies y dedos.

¿Tienen los brotes algún predominio estacional?

Sí, los brotes generalmente son más frecuentes en primavera y otoño.

¿Con qué se relaciona?

El eccema suele ser la primera manifestación de la atopia (predisposición a rinitis alérgica, asma o alergias alimentarias). Esto se conoce como marcha atópica (algunos pacientes comienzan con dermatitis atópica y luego con alergias alimentarias, rinitis o asma.) En otros pacientes la única manifestación puede ser la dermatitis.

En pocos casos la dermatitis está causada por alergia o intolerancia alimentaria. Se investigan estas causas sólo si la dermatitis no mejora con los tratamientos habituales o bien la dermatitis se produce tras la administración de estos alimentos con un periodo corto de tiempo.

¿Qué síntomas tiene?

Los síntomas fundamentales son el picor, la sequedad de piel y los eccemas.

¿Es muy frecuente?

Sí, afecta en algún momento a más del 10 % de los niños.

¿Qué complicaciones tiene?

Las lesiones pueden sobreinfectarse debido al rascado y la falta de integridad de la barrera cutánea. Las lesiones pueden infectarse por bacterias (generalmente el estafilococo aureus que da un aspecto amarillento a las lesiones), hongos (como la cándida albicans, dando un aspecto rojo brillante intenso) o bien por virus como el poxvirus responsable del molluscum contagioso o el virus herpes. (Podéis consultar el molluscum contagioso en DERMATOLOGÍA PEDIÁTRICA: Molluscum contagioso o moluscos).

¿Qué cuidados son necesarios y cómo se trata?

-Evitar el calor y la sequedad ambiental.

-Evitar el abrigo excesivo, puesto que el sudor puede empeorar la irritación.

-Ropa de algodón.

-Evitar los tejidos sintéticos, lana, plásticos, tejidos con gomas,etc.

-Cambio frecuente de pañal.

-La ropa debe lavarse con detergente suave para ropas delicadas, asegurarse de aclarar bien la ropa y se recomienda evitar los suavizantes y lejías.

-Calzado de piel o tela con adecuada transpiración, no abusar del calzado deportivo.

-Es recomendable la vacuna de la varicela.

-Se recomienda que la ducha o baño sea rápida (menos de 5 minutos) con temperatura no muy caliente y el empleo de geles sin jabón.

-El secado debe realizarse “a toquecitos”, con cuidado y sin frotar.

-Aplicar cremas emolientes tras la ducha para favorecer la hidratación de la piel 1-2 veces al día entre brotes.

-Es muy importante que las uñas estén muy cortas y limpitas para evitar el rascado y la sobreinfección secundaria.

-Tras realizar deporte es importante ducharse para evitar que el sudor irrite la piel y aplicar emolientes (crema hidratante para piel atópica) después.

-Para el picor: el pediatra pondrá alguna pauta de antihistamínico oral. No se deben utilizar antihistamínicos en crema (tópicos)

– Para los brotes se emplean cremas de corticoides durante cortos periodos de tiempo o bien inmunomoduladores como el tacrolimus o pimecrolimus tópico.

-En las dermatitis moderadas es posible que el pediatra o dermatólogo paute inmunomoduladores tópicos 2 veces a la semana para prevenir los rebrotes.

-En los casos más graves pueden ser necesarios los corticoides orales.

-En algunos casos puede ser necesario el tratamiento psicológico (psicoterapia) para controlar el estrés y el picor.

Recursos web de interés

-Asociación de familiares y pacientes con dermatitis atópica: www.adeaweb.org