EL SUEÑO EN EL RECIÉN NACIDO Y LACTANTE

El sueño en el recién nacido

El recién nacido dormirá muchas horas. Los primeros días no distinguirá el día y la noche.

Al tenerle que dar con frecuencia el pecho o el biberón no hay muchas horas de sueño ininterrumpido.

El sueño en el lactante

A partir de los 5-6 meses ya duermen más horas por la noche, ya que no necesitan realizar las tomas con tanta frecuencia.

Es recomendable irle adaptando para que distinga el día de la noche, por la noche es recomendable que duerma en su cuna, con escasa luz, escasos ruidos y por el día es recomendable que duerma en el carrito o en su cuna pero con más luz y ruido.

Las horas que duerme el bebé variarán de unos niños a otros. Los signos que nos mostrarán que no duerme lo suficientes son si está irritable por el día, si bosteza frecuentemente, si parece cansado…

Las siestas

Los bebés además de dormir por la noche precisan siestas diurnas, aunque no todos los bebés necesitan lo mismo igual que no todos los adultos necesitan las mismas horas de descanso.

Con el tiempo la cantidad y duración de las siestas diurnas irá bajando.

Las rutinas

Es conveniente tener horarios estables a la hora de irse a dormir. Echar al niño a dormir temprano para que duerma el número de horas que necesita.

Cada bebé o niño necesita unas rutinas diarias previas a irse a dormir: a algunos les relaja mucho el baño, a los niños más mayores que les lean un cuento, poner o cantar una canción que sea relajante , etc. Cada niño es conveniente que tenga su rutina. Es importante intentar que se duerma en su cuna o cama, dejarle tranquilo en la cuna o cama cuando aún está despierto para que aprenda a dormirse solo y así si se despierta y está solo, no se asustará.

Se le puede dejar una lucecita o un foco de luz tenue.

Si el bebé o niño llora o reclama su atención hay que intentar calmarle pero sin cogerle.

Despertares nocturnos

Si el bebé se despierta balbucea o habla pero está tranquilo es recomendable esperar porque lo más probable es que se duerma de nuevo.

Si llora conviene acudir para ver que no le ocurre nada: que no tenga frío o calor, que no se le haya caído el chupete, que no tenga hambre ni sed, etc. Si está muy desconsolado se puede coger en brazos y cuando se haya calmado volverle a poner en la cuna.

Si nuevamente empieza a llorar conviene esperar un poco antes de acudir, si persiste el llanto, es recomendable repetir la misma rutina intentando cogerle sólo si está muy agitado. Si se repite el proceso intentar hacer lo mismo pero con intervalos mayores de tiempo antes de acudir. Es muy importante no perder la calma.

 

A dormir se enseña y también se aprende

Para más información consultar también el articulo de MI NIÑO NO DUERME. INSOMNIO INFANTIL.