ESPASMOS DEL SOLLOZO

 

¿Qué son?

Episodios en los que el niño tras comenzar a llorar, bien sea por un golpe, miedo, una riña o un estado de frustración presenta un episodio de pausa respiratoria (apnea) que se acompaña de mirada fija y boca abierta, se pone rígido, morado (cianótico) o pálido.

La recuperación suele ser completa y rápida en menos de un minuto.

Se puede acompañar de caída con pérdida de conciencia.

No es frecuente que posteriormente presente movimientos de sacudida de extremidades ni que esté somnoliento.

¿Cuándo suelen aparecer?

De 0 a 3 años, son más frecuentes sobre los 2-3 años de edad y raros antes de los 6 meses. Suelen remitir a partir de los 5 años.

¿Son frecuentes?

Son muy frecuentes en la infancia, el 5% de los menores de 5 años pueden presentarlos.

Con frecuencia alguno de los padres o hermanos ha tenido episodios similares.

¿Qué tipos hay?

Existen dos tipos de espasmos del sollozo, los cianóticos y los pálidos.

¿Cómo son los espasmos cianóticos?

Tras un estímulo que puede ser dolor, miedo, frustración el niño presenta una pausa respiratoria y posteriormente se pone azul (cianótico). La mayoría de las veces el niño se recupera sin que se produzca pérdida de conocimiento.

¿Cómo son los espasmos del sollozo pálidos?

Tras realizar una pausa respiratoria (apnea) el niño se pone pálido e hipotónico pudiendo perder el conocimiento. Generalmente ocurren tras experiencias dolorosas. Son menos frecuentes que los cianóticos. El mecanismo es parecido al de las lipotimias o desvanecimientos (síncopes vasovagales).

¿Suelen tener secuelas?

Se trata de un cuadro benigno que no suele producir daños ni a corto ni a largo plazo.

¿Qué hacer?

Lo más importante MANTENER LA CALMA.

Los episodios suelen ceder solos en pocos segundos.

No hay que golpear ni agitar al niño, puesto que esto no hace que se recupere más rápidamente.

No se debe sobreproteger al niño ni conceder todos los caprichos para evitar las crisis ya que el niño puede provocar los episodios para obtener algún beneficio.

Es importante consultar urgente si…

-Es menor de 6 meses.

-Si el episodio es prolongado (tarda en recuperarse más de 5 minutos) o el niño tras el episodio, está somnoliento o no está completamente recuperado.