¿Cómo le limpio los oídos a mi niño?

 

No es recomendable emplear los bastoncillos de algodón para limpiar el conducto auditivo puesto que podemos impactar la cera hacia el tímpano y corremos el riesgo de realizarle una perforación timpánica.

Con limpiar el pabellón auditivo por fuera con una gasita o pañuelo es suficiente.

La producción de cerumen es necesaria para la protección del oído.

En los casos que tengan mucha producción de cerumen se pueden emplear dispositivos de agua de mar aptos para la limpieza del conducto auditivo.