MI NIÑO NO DUERME. INSOMNIO INFANTIL

¿Cómo se organiza el sueño?

El sueño se organiza en ciclos de fases no REM y REM (movimientos oculares rápidos).

Los recién nacidos tienen un 50 % de cada fase habitualmente, con el tiempo van aumentando las fases no REM.

¿Cuánto tienen que dormir los niños?

Con la edad va disminuyendo la necesidad de sueño.

El recién nacido debe dormir unas 16-20 horas. Sobre los 3 meses unas 15-17 horas, al año unas 14 horas, siendo normal que un niño de un año se despierte durante la noche de 1-3 veces. A los 2 años es necesario que duerman unas 12-14 horas, a los 5 años unas 11-12 horas, a los 9 años alrededor de unas 10 horas y a los 14 años unas 8-9 horas.

¿Qué es el insomnio?

Es la sensación subjetiva de dificultad para conciliar y/o mantener el sueño impidiendo un descanso adecuado.

¿Es muy frecuente?

El 30 % de los niños lo sufrirán en algún momento o grado de intensidad

¿Por qué se produce?

La mayoría de las veces el insomnio se produce por malos hábitos del sueño o lo que se conoce como insomnio conductual de la infancia.

En el adolescente es frecuente el síndrome de retraso de fase en el cual el sueño comienza y finaliza más de 2 horas después de lo que debería. Se asocia a somnolencia diurna generalmente porque no duermen el número de horas que deberían.

¿Qué problemas ocasiona en el niño?

Los niños están cansados por el día, con sueño, irritables, con dificultad de atención y concentración, problemas de memoria, dificulta el rendimiento escolar, incluso pueden presentar dolores de cabeza o dolores abdominales.

Higiene del sueño. ¿Qué hacer?

  • Evitar el uso de pantallas antes de dormir (televisión, tablet, ordenador, móvil, etc.
  • Evitar alimentos excitantes y que contengan cafeína (café, té, bebidas energéticas, chocolate, etc).
  • Evitar realizar deporte antes de acostarse.
  • Evitar estímulos lumínicos (conviene que el niño duerma en una habitación con escasa luz).
  • Evitar el exceso de ruido ambiental.
  • Evitar los cambios de horario al acostarse o levantarse.
  • Establecer una rutina a la hora de acostarse (leer un cuento, cantar una canción, etc)
  • Evitar que en la habitación haya televisión, ordenador u otros dispositivos electrónicos.
  • Evitar asociar el irse a la cama con un castigo.
  • Conviene que el niño esté despierto cuando abandonemos la habitación, así si se despierta volverá a dormirse solo.
  • Evitar acudir a la cama del niño para dormir con él o que él se meta en la cama con los padres

¿Qué tratamientos existen?

La mayor parte de las veces el insomnio se resuelve con cambios conductuales y de higiene del sueño.

Es importante no perder la calma y mostrarse firme y seguro.

Se pueden enseñar al niño técnicas de respiración y relajación.

Existen técnicas de extinción gradual como el “método Estivill”.

Los tratamientos empleados para el insomnio incluída la melatonina serán complemento de otras terapias de manera excepcional y siempre bajo la supervisión médica.

 

Para más información ver la entrada de EL SUEÑO EN EL RECIÉN NACIDO Y LACTANTE.